15.4.15

Está en Zodiaco

Mi padre es un cangrejo que camina por los pasillos de lado.

Sabe que hay al frente y sabe que hay atrás, y dice que ambos son muy parecidos

Que si entiendes uno entiendes otro, eso dice mi padre que es un cangrejo sabio

Cuando no tiene quejas, abre el periódico y alega con un cigarro entre sus tenazas

No visita a nadie, no recibe a nadie en casa.

Me recibe a mí porque, aleatoriamente, soy un cangrejo también

Por eso nuestras charlas son un mar

Y se nos llena de arena el café y se nos escurren los relojes al hablar de noticias

Es un cangrejo que canta y anda en bicicleta entre arrecifes

Confecciona hogares para bestias tristes y les alegra el salvajismo a las orcas

Acomoda las estrellas por colores y los peces por tamaños

Le gusta la luz siempre y cuando no le dé directo a la coraza

Y vive en un museo de arte kitsch y muebles vintage  

Mi madre también vive en un museo pero es de folclor e historia sacra

Sus museos no cabían en la misma casa, por eso mi padre se quedó con sus castillos de arena

Mi madre que es una cabra, no puede ni ver al cangrejo porque ella está en la cima de un cerro

Pero a mí sí me mira porque las madres no pierden de vista a sus cachorros

Aunque los cachorros parezcan de otra tribu, aunque se la pasen en el agua.

No tengo más familia que ellos, que mi abuela toro y mis primas merluzas

Tengo un tremendo póker de amigos

Y amigas hadas, brujas, amazonas pero ninguna princesa… quizá una

Mis amigos me frecuentan en vuelos pero no me encuentran pues me la paso en el agua.

Imagino a las familias virgo-libra que son tan ejemplares

Sus comidas junto al fogón, con unos lindos e intrigosos géminis jugando ping-pong

Que en su constelación hay un zodiaco ordenado

Que hacen que los piscis y escorpiones y cangrejos nos veamos solubles

Nosotros preferimos vernos traslúcidos

Nadar entre pasado y futuro, que se parecen tanto al presente como dice mi padre

Que buscó una cabra para que lo anclara a tierra firme y ella escapó al cerro de dos saltos.

Los cangrejos no necesitamos nada porque somos inmortales o al menos eso pensamos

Por eso mi padre cangrejo no ha hecho testamento:

 sólo me ha heredado el ejemplo de su felicidad callada, 
                                                                      marina;           perpetua.