5.5.17

Lo vi crecer

Él nunca paró de crecer
desde que estuvo en mi vientre hasta que le vi crecida la barba en su féretro
creció en mi interior desde que era una diminuta gota
se hizo semilla de luz que germinó hasta que sus tallos cosquillearon mi juventud
y lo parí hermoso, como cualquier ser que respira por primera vez en nuestro regazo
yo lo vi crecer entre mis brazos hasta que caminó y tuve que arrojarlo al mundo
a trazar sus propias huellas hacia el estudio constante y la rutina de niño disciplinado

Lo regué, como se riega a un brote que débil estira sus hojas como alas hacia el cielo
cuidé del esqueje que pronto convirtió su tallo en rama y su rama en tronco
y lo regué hasta que mis aguas mismas lo alejaron hacia el bosque de amigos

Yo lo vi crecer y regresar a mis brazos cuando me halló sola en la pista de baile

Volvió convertido en adolescente, a la edad justa en que yo lo había parido
quizá heredó mi placer por el ridículo, mi pasión por el goce del instante
bailamos sujetados de las manos con el lazo que teje el amor cómplice de la maternidad
y tuve que soltarlo para cambiar nuestro fuego en la pista por su marcha nupcial
lo solté en el altar y lo entregué a una mujer que lo enredó en su regazo de tormentas
se casó con ella y lo vi crecer en sus finanzas
formar una familia, darme nietos, forjarse una carrera, hacerse un hombre de bien
cada visita suya le encontraba más canas, más cansancio, pero le encontraba más hermoso, como todo ser que respiró por primera vez frente a mis ojos y que ahora suspira inicios de vejez

Cuando supe de su cáncer no me quedó más que orar y orar, pero a pesar de ello
a ese maldito cáncer, lo vi crecer
mientras mi hijo languidecía y ocultaba con ese fuerte ceño cualquier resabio de dolor
su mujer decidió que era exclusivo suyo el espectáculo del crecimiento agónico de mi hijo
y no lo vi más hasta hoy, hijo, recostado con su barba recién rasurada, sus brazos atípicamente en los costados como un elegante cadete, a diferencia del resto de los cadáveres que cruzan sus brazos frente al pecho para proteger su corazón
callado, quieto, recostado, casi diría que dormido, observé aquello que no tiene una palabra; la muerte de un hijo
no es viudez ni orfandad, simplemente el nombre no existe

Vi crecer tu barba a lo largo del velorio, la vi crecer como en aquella época juvenil en que tu padre te obsequió el juego de navajas
y ahora lo vi crecer, aun estando muerto crecía, crecía, crecía mi amor por él
me quedé a su lado hasta que entró a los brazos del fuego
una vez más lo arrojé, lo parí, lo solté
la semilla que dejó frutos, raíces sosteniendo los recuerdos, el tronco fuerte que aun estando seco por dentro, se cundía del musgo de las enseñanzas que cada quien le colgaba a manera de guirnaldas y halagos, se fue

Lo vi crecer en el fuego
y ahora lo sueño y le digo “mírate, hijo, cómo has crecido, te salieron alas, ya puedes volar.”

Siempre supe que había parido una semilla de ángel.

Esta vez, lo arrojé al cielo.

Y sé que allá, como es lo propio, seguirá creciendo en el regazo de Dios.



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Nota:
Ana Laura perdió a su hijo. Ella, siendo poeta, quedó sin palabras. No halla consuelo y yo no hallaba cómo consolarla, así que le di mi voz para cantar la historia que melancólica me narró unas horas antes al calor de un café en Orizaba. 
Ella lo describió como una semilla que vio convertirse en árbol y marchitarse antes de tiempo. 
Ella repetía con la mirada amorosa y extraviada "yo lo vi crecer".



7.12.16

Cátedra Blavatsky



Ay, mente

Ya deja de hacer acotaciones al calce

Si no te vas a calmar, al menos aquiétate y calla

Déjame contemplar lo real sin adjetivos

Quiero conocer al mundo sin el monóculo del ego

Cállate, cabeza, calla, corazón

Oídos:
no sean crédulos de la vibración que se propaga con voz humana

Ojos:
no malinterpreten la luz que se refleja en la superficie de la cáscara

No interrumpan la vibración

No interrumpan la luz

Del crisol místico

Irrumpan la sombra, la ignorancia, la crueldad

Por un segundo, ser menos de carne

Menos mentira


Más de luz.



. : .

15.10.16

Heaven Market


Cristo es un maniquí    detrás de un aparador   posando en la vitrina iluminada,
y como toda buena marca, cuesta el 10% de tu sueldo
no a todos nos alcanza. “Al que quiere azul celeste que le cueste”,
que le cueste la visita al mall evangélico el domingo

Tarareando la melodía de moda en el templo,
estrechamos la intolerante mano de hermanos pacifistas
que desinfectan el saludo con antibacterial de agua bendita

Besa el anillo del vendedor con la sotana
y pídele un McTrío de rosario, vino y una hostia consagrada a la santísima mentira

                        Pide salvación   pide fortuna     Paga y pide paga y pide            y pide y pide

Y por favor, pide por mí

                                               para que me reserven un reposet en ese lounge celestial y V.I.P.

Háblale bien de mí al maniquí.

                        Pide que nos salve del socialismo libertino y nos colme el alma consumista
   
          Sálvanos, Heaven Market, de los irremediables males intelectuales
                                                                  de pensar que la tierra no gira entorno a Dios

“Padre Maciel, Padre Maciel, lo solicitan en el departamento de damas y niños
Joseph Wesolowski, están listos sus negros en el departamento de blancos

Y no me dejes cuestionar a los curas, pederastas de almas puras,

líbralos de difamación virtual,             

                                                    $$Amén$$



20.6.16

Opus a capella

(Obertura)
Palabra irreconciliable con ideas ya forjadas
Hechura determinante que descalifica el intento de zurcido
Un acercamiento quebrantado por disputas
De estruendo que ignora el andar a tientas del silencio



(Preludio)
Reconocerme en la superficie del agua o perderme en el oleaje
Quizá nadar sobre una laguna obscura
En la que ningún pez pueda escapar a su rigor
Ser un pez, sumergido en el cosmos del agua
Que distinga los destellos de luz y no comprenda formalismos de la tierra



(Fuga)
Sostener el fuego con el puño sin ser el incendio
No quemarse y dejar que el tiempo nos arda
La exquisita estructura nos lleva a contrariar lo insondable
Así jamás comprenderás a los peces
Al dogma del vecino
A los otros yos que se reconocen entre las redes
Y se desconocen en campo abierto



(Coro)
Nada en el universo es ajeno
Todo en el humano es campo de batalla
Desde el mito del libre albedrío
Desde el humano que hizo constar su existencia
Desde el yo, el yo, el yo
Hasta el confín de los rostros labrados en arena



(Allegro)
¿Cuántos yos en la circunferencia de un planeta que se exilia
  han traspasado los límites de su sombra?
El primer paso a la libertad, es librarse del orgullo;
Esa cárcel solitaria que habitan fantasmas literarios
Las leyendas comienzan donde la verdad se ahoga
En la misma laguna en que un pez muere de asfixia y se hace alimento
Nadar y navegar: estar dentro y estar fuera
Sumergirse, pero nunca en lo profundo que me asfixia
¿Dónde están mis branquias que llevan al epicentro de este enigma?
  


(Romance)
Estaba sujetando las reminiscencias de un amor que se desgaja
Cuando llegó el destino a zangolotearme por los hombros
Tú       eres ese destino
Que me sacude el sobrante y me colma los vacíos
Que me reinterpreta como una melodía desgastada
Y me descubre al asomar su ojo por la cerradura de mis acertijos
La condición de resolverme es no cegarse ante el abismo
Y escarbar     hasta el paraíso que se oculta en la herida primigenia
No me vas a cambiar el paradigma, sólo ven y abraza mi desconcierto
Sé que tienes tanta sed y sé que soy de agua
Si puedes contenerme entre tus manos, no me sueltes
Si no puedes,  n a d a
Pero no me dejes      huir    porque soy agua
Y me pierdo entre los cauces de la furia



(Interludio)
Estamos cautivos
Entre las páginas de una novela que se escribe sola
Basta dar un par de pasos para pasar la hoja
Y de una página a otra cambiar el género de nuestra historia

Busco finales en los clímax
Encuentro el clímax escondido entre párrafos pasados
¿Habré perdido la capacidad de sorprenderme
  o será que la misma anécdota se regocija cambiando de vestido?

Estoy manchando de tinta todo mi cuerpo
Para que no se me noten las palabras anteriores

Me reescribo y hago parábolas inútiles
Por si alguien se extravía entre mis frases
Y gusta acurrucarse en mi leyenda que es la suya



(Vals)
Esta vez no es lo que solía ser antes
Esta vez es un reflejo de tus dudas
Se ha creado un túnel que conecta las miradas
Para colapsar y confundir
Tu ego con el mío
Que deben ser el mismo     porque nada nuestro es propio 



(Danza)
La práctica hace al necio
El talento como escudo negligente
Nadie ha vencido a la muerte
porque somos muerte
desde la concepción

El triunfo es el cascabel de la última derrota
Si a la muerte le podemos llamar derrota                      y no triunfo.



(Piano)
Billones de soles
Se empecinan en amanecer sobre las rocas
Las cortezas de todos los planetas tienen un bronceado extraordinario
A pesar de estar nadando como peces
Entre la marea de la noche eterna
El fuego
de los atardeceres
debe ser el engaño más elaborado que perciben nuestros ojos

  

(Tocata)
Me extravié en el babel de tu cabeza
Donde ninguna de tus ideas sabe hablarme en un lenguaje conocido
Voy vagando entre las ruinas de un discurso desmembrado
Recogiendo guijarros que me den pistas para volver a casa
Para volver a ti
Y encontrarme entre alguna de tus fisuras
O esconderme dentro de tu desastre
Para arreglarte desde lo profundo de tu caos
Y emerger entre ceniza de un fénix que ha cometido suicidio
Por el temor a la vida eterna
Y a la condena de un mundo sordo



(Encore)
Canta el árbol
Trina el pez
Devora la tarde
Camina la roca
Bebe la carne
Fuma el volcán
Se incendia el lago
Dibuja un cuento
Se muere la muerte
Florece el abismo
Y la palabra calla     tu nombre.

11.3.16

El invierno en una caja

La caja ya no guarda más invierno
Un par de esferas en el rincón forrado en terciopelo
Lo demás vacío de diciembre, enero, febrero, marzo
El invierno más crudo e invasivo que ha tenido esa caja
Se comió su cerradura y le nevó al terciopelo
Mató un par de amigos míos
Le dio más horas a las solitarias noches
De capricornio a piscis, no hubo música en la casa

Debajo de la caja está el cajón de las cartas
 (De los mails impresos, pues)
Esos que se reciben en primavera y en verano
Y en otoño se marchitan como es obvio
Las palabras se hacen frías en diciembre
Se congela el diálogo a punto de silencio
Entonces, tiene sentido imprimir los correos
Y archivarlos debajo del invierno

Llega marzo y el hielo cede
Empapando las cartas
 La caja se inunda y florece
Alrededor de las esferas sale una alfombra de tréboles
La eterna persecución de las estaciones, de las emociones
Guardadas en una caja encima del cajón donde se acumula el escombro

 (Los recuerdos a pedazos, pues.)

15.4.15

Está en Zodiaco

Mi padre es un cangrejo que camina por los pasillos de lado.

Sabe que hay al frente y sabe que hay atrás, y dice que ambos son muy parecidos

Que si entiendes uno entiendes otro, eso dice mi padre que es un cangrejo sabio

Cuando no tiene quejas, abre el periódico y alega con un cigarro entre sus tenazas

No visita a nadie, no recibe a nadie en casa.

Me recibe a mí porque, aleatoriamente, soy un cangrejo también

Por eso nuestras charlas son un mar

Y se nos llena de arena el café y se nos escurren los relojes al hablar de noticias

Es un cangrejo que canta y anda en bicicleta entre arrecifes

Confecciona hogares para bestias tristes y les alegra el salvajismo a las orcas

Acomoda las estrellas por colores y los peces por tamaños

Le gusta la luz siempre y cuando no le dé directo a la coraza

Y vive en un museo de arte kitsch y muebles vintage  

Mi madre también vive en un museo pero es de folclor e historia sacra

Sus museos no cabían en la misma casa, por eso mi padre se quedó con sus castillos de arena

Mi madre que es una cabra, no puede ni ver al cangrejo porque ella está en la cima de un cerro

Pero a mí sí me mira porque las madres no pierden de vista a sus cachorros

Aunque los cachorros parezcan de otra tribu, aunque se la pasen en el agua.

No tengo más familia que ellos, que mi abuela toro y mis primas merluzas

Tengo un tremendo póker de amigos

Y amigas hadas, brujas, amazonas pero ninguna princesa… quizá una

Mis amigos me frecuentan en vuelos pero no me encuentran pues me la paso en el agua.

Imagino a las familias virgo-libra que son tan ejemplares

Sus comidas junto al fogón, con unos lindos e intrigosos géminis jugando ping-pong

Que en su constelación hay un zodiaco ordenado

Que hacen que los piscis y escorpiones y cangrejos nos veamos solubles

Nosotros preferimos vernos traslúcidos

Nadar entre pasado y futuro, que se parecen tanto al presente como dice mi padre

Que buscó una cabra para que lo anclara a tierra firme y ella escapó al cerro de dos saltos.

Los cangrejos no necesitamos nada porque somos inmortales o al menos eso pensamos

Por eso mi padre cangrejo no ha hecho testamento:

 sólo me ha heredado el ejemplo de su felicidad callada, 
                                                                      marina;           perpetua.




12.7.14

Es posible que la muerte sea mentira

Es posible que la muerte
una noche, apriete el cuello
Una tarde apague la luz
Es posible que la muerte sea mentira
Pero explica el por qué de su garra en mi garganta
Lazo íntimo estrecho
Entre las sombras y un respiro
Si fuma, entierra una tenaza en cada alveolo
Esto es un festejo apocalíptico
Y quisieran todos retirarse
Pero nadie partir
Sin partir el pastel, sin llevarse el pedazo más grande
De partos y partires el mundo no está exento
De la caída de un telón en una obra inconclusa
En una balsa negra
Por un pozo dorado
Escalera sin peldaños
Que ni sube ni baja, se hace polvo
Como el muerto, como lo muerto
Se escalpó el paso
Corriendo sobre una manecilla
Quiso huirle al tiempo
Y antes de extraviarse, el tiempo se perdió
Mientras cosías al dobladillo, una sempiterna pausa
Que nos abandonó con reloj en brazo
No se debería subir a la balsa
Sin antes aprender a remar
Pero quién sabe
Cómo ser un buen muerto
Holgarse la piel y sus leyendas
¿Qué fantasma ha vuelto para darnos un sermón fúnebre?
Ninguno.
Sólo rechinan puertas
Esconden llaves cuando tenemos prisa
Hablan con adolescentes jugando ouija
Arrastran cadenas sobre el techo
Hablan con los perros
Nos dan el mapa de la herencia en un sueño dilatado
Pasan por nuestra espalda como viento gélido
Porque si algo sabe un buen fantasma es
Aferrarse a la vida
Casi tanto o más que un vivo
Que se aferra a los fantasmas
Para que hablen de la muerte
Cómo es ella:
¿Es una ella, es hermosa, o es un él?
Debe ser un él, como toda creatura importante, dice el hombre
Es Caronte, es Hades
Costal de huesos, es Dios y el Diablo o es que nadie vendrá por mí
Si parto en soledad, fantasmas, cuál es el camino corto para depurar el alma
Nadie quiere existir dentro de su cadáver
Y el polvo de estrellas, como dicen los niños
En realidad
Es desperdicio sin barrer
Y si el polvo da alergia
Cuando muera y sea polvo,
Infinitamente me desharé en esporas para hacerte estornudar
Vuelo entre espigas, bacterias, microatómicas aves
Cuál es el camino, cuál hogar, cuál destino a casa
El camino en círculos
Callejón de respuestas
De buscadores disipados
Llamo a La barca como quien pide un taxi
Espero sentada a la orilla del río devorando un pastel entero
Cosquillas en mi laringe
Nubosidad a mis espaldas
Este él o esta ella no ha arribado al encuentro
Debe ser un él, pues me siento abandonada, dice una esposa
La muerte parece una mentira
Camino de vuelta a la fiesta mundana
Para compartir mi pastel
Y esperar que la cita,si existe
Nos tome por sorpresa.





8.7.14

El rostro de la bruma

Estaba esperando en la misma parada, pero esta vez llovía y el techo no servía mas que de anuncio espectacular de cosméticos. 
Mojarse no era opcional, así que lo hice, y traté de enojarme lo menos posible con el cielo por esta húmeda espera. El autobús no pasaba, sólo las horas y cada vez era más tarde. 
Durante el día, el calor había bañado las calles, es por eso que el asfalto soltaba un vapor constante al golpe del agua. 
El vapor: tan espeso y con siluetas casi humanas desprendiéndose del suelo, caminando como una procesión de almas sin pena. 
Miles de fantasmas deambulando, yo sentada en la misma parada y ni un solo auto. Solo yo, sufriendo el tiempo. 
Recaí en hábitos viejos; volví a morderme las uñas. Hubiera fumado pero no había una tienda cerca, no he comprado tabacos desde hace un año y no había nadie a la redonda. 
Bueno, eso creí hasta que volteé a mi lado izquierdo para descubrir tras de una voluta de bruma, un hombre exhalando humo y con la mirada perdida entre el diluvio. 
No me había percatado de su presencia. 
Ahora que lo había notado, me decidí por abrir una conversación con la frase “tendrá un cigarro que me regale”. 
No respondió, sólo exhaló más humo. Fue cuando noté que no fumaba, sólo expedía fumarolas; una tras otra. 
Bajé la mirada y descubrí que sus pies se borraban por cada bocanada liberada. 
Después se diluyeron en la banca sus piernas, se difuminó en el respaldo su torso, hasta que sólo quedó su rostro flotando junto al mío. 
Y cómo aquél era el rostro de la bruma misma, al terminar de exhalarse la presencia por completo, se esfumó y yo, volví a ser sólo yo; una persona esperando en la misma parada debajo de un espectacular de cosméticos que no se corren: sólo la tormenta, el vapor de la calle y los miles de espectros que nos hacen compañía en nuestra profunda soledad. 

6.6.14

Esta es una ciudad tan grande

Esta es una ciudad tan grande que no tenemos porqué encontrarnos

nunca más te veré en la calle de Gante

ni en el metro Bellas Artes

20 millones de habitantes en este hormiguero

y no estaré cavando el mismo túnel en el que estás hundido

siendo una ciudad tan grande debería no toparte

en una taquería ni en ningún bar sin cover

echaré a volar estos pasos a otros barrios

y tú puedes seguir estático, etílico y fugaz

en esta ciudad inaudita

en que todos nuestros gritos son la carne de la abulia

tragedias amorosas; propiedad privada del melodrama de las 9

nada queda en silencio, pero entre tanto ruido no escucho nada

en esta ciudad de mierda en que vine a vivir contigo

una fantasía maleada por los humos

contaminados van los ojos al ritmo de un semáforo

echando un vistazo a los menús de las fondas, a $45 o $50 con agua y sin postre

Preventivo... ¡Alto! Siga:

trotando una ardilla, en la cabeza de vivero

escondiéndome en el bosque subterráneo, en cualquier 7eleven que venda tabaco y anís

me escondo, me escondo

en el lugar más impredecible que es el campo abierto del Monumento

recostarse en la loza de un parque y mirar a los niños

mira a los niños, mira cómo inhalan thiner de sus franelas rotas

en esa estampa me escondo de la ciudad, en su entraña misma

para que no tenga que encontrarme contigo, larvita chilanga

en esta ciudad tan grande, de palacios, de plantones, de corporativos asquerosamente ricos

pateo los charcos para borrarles mi reflejo

desahogo los nudos con titulares de los diarios

cometo un crimen una y otra y otra vez en mi memoria y no me atrevo a aniquilarte

porque eres un vago que se oculta entre los callejones de mi cerebro

Yo era tu ciudad, la más grande

y esta era mi ciudad, me la quitaste

raíces foráneas arando mis tierras

no te quiero encontrar

fingiendo

que te gusta vivir aquí

sin mí

porque no es cierto


porque esta ciudad, a ti, vaya que te queda grande.

17.12.13

Me robaron

Me robaron el pegamento para restaurar mi corazón y tengo estas astillas que se meten entre mis uñas cuando rasco la tristeza
Me robaron los espacios en blanco para escribir mi novela romántica Me robaron la primavera, un volante, varias lunas, y la fe casi completita Me robaron Disneylandia y ahora camino con mi niña hecha jirones de luz
Arrastro los pies entre las hojas secas buscando un trébol, una flor, mi pegamento, un crujido que me despabile
Me quiero cortar la historia, me quiero arrancar las uñas y sacarme los amores encajados
Pero no me las quito porque con estas uñas quiero robar un corazón en desuso y cambiarlo por los trozos del mío
Quizá tu corazón también esté roto pero si los licuamos, podemos hacernos un elixir y brindar por las caminatas sin rumbo
Robemos un banco de peces ciegos y dejemos que la corriente de mar nos cauterice este hueco
Si vuelvo a conseguir un corazón si logro encontrar el mío lo enjaularé como a un gorrión para que me trine versos y sólo quien se acerque apacible a mi pecho, pueda escuchar su canto sin robarse mi gorrión, sin matarlo;
Yo ya sabré cuándo dejarlo volar.