1.4.18

A lad (d) inSane


"Let's spend the night together" 
  David Bowie / Aladdin Sane



Tienes la elegancia de un espectro que danza 

como en reflejo sobre la penumbra 

de un recuerdo cálido y doloroso


Eres más blanco cada vez

que te hago protagonista de una leyenda

Tan blanco que nadie puede mancharte

No se te puede arrastrar el ojo encima

Tan intangible que te deshaces al primer suspiro

Brazos de vapor humean en el vacío de mis abismos

que te sostienen mientras 

desintegras la posibilidad de contenerte


He soñado que somos dragones y el fuego apaga el ansia de enroscarme en tu cicatriz escamada

en el rayo de tu frente que envicia

en tu mirada vacía de holocaustos

de melancolía y sueños son tus constelaciones,

de alas de polilla, de algoritmos, partituras y juegos

Tu hogar es un castillo virtual

una fosa ideática te circunda

Niño blanco, traslucido casi

una caricia traspasa tus nervios y se vuela

Dedos de papel que dejan huella y no dejan escribir mi nombre

Si al menos tu pupila pendiera sobre el ocaso de mi espalda

Si tu universo mudo se entendiera con mi silencio

la quietud arrullaría el misterio

Eres el espejismo más seductor, más transparente

Niño espectro, déjame 

darte color 

gastarte y hacerte humano

a través de una sola noche.


.:.


4.3.18

Nada. Es tu cadencia..


Es la pesadez de un suspiro arrastrado por el letargo
 lo que detiene la oscilación de tu imagen
 pendes de la garra de un Harris
 sólo para darle cuerda a lo inmóvil

Nada se parece a tu cadencia.
Nada.
Ella nada (la cadencia) en la pupila del sol
 y sus giros le dan inercia a las horas

Te está drenando el orgullo
 ese desdén al esconderte del asedio
 los astros sabrán un himno que sobreescribirá en tus engranes
 ya nada sostendrá el discurso que pintaste en la acera iluminada

Los soles que te erguían serán extintos.
 y aunque no tengas luz
 orarás sobre la tibia superficie de una pléyade.

No estás solo;
 tienes una penitencia en el tórax.

Resbalan los hilos de agua que sobraron del verano
 la compañía de una soga
 un millar de diapositivas con rostros muertos,
 veneno diluido en el celuloide
 velado por la luz que te rehúye.



3.3.18

Cachitos (el desaparecido apareció)

Mi primo, el desaparecido, apareció
                                A Manolo


Quién eres

Ni la barba ni los lentes

Ni tu primer foto ni la última

Una leyenda triste en el barrio

El artículo breve del noticiero local

Tampoco eres tus dientes de leche que atesora mi tía

No eres tu ropa limpia en el cajón

eres aquel recuerdo que repiten como canción tus amigos de infancia

o la furia con la que te hemos buscado, ese brío eres tú

eras tú

Ya no eres, pero

eres quien ya no está y sigue estando

en la mesa de noche, en la oraciones de las abuelas

Eres un poco el brillo de los ojos de tu padre cuando le llamaban para decirle que quizá estabas vivo, que te vieron como un espejismo en el desierto de Chihuahua

El espectro de tu nombre aparece en silencio cuando mi tío maneja sobre la carretera en que te 
encontraron tu espectro se extiende 8 kilómetros que fue la distancia en que esparcieron tus huesos.

“Lo hicimos cachitos y se lo tiramos a los buitres en la carretera a Juarez”, dijo un jefe de otro jefe

Cachitos, primo. Te hicieron cachitos esos malditos. 
Y te tiraron como alpiste. 
Como si ellos fueran ancianas alimentando palomas en el atrio.

Dicen que te dieron un balazo primero, que no te desollaron vivo, pero eso lo dijeron en comisaría
Creen que una muerte repentina duele menos, nos duele menos, te dolió menos

Mi tío enciende la radio, las noticias cuentan sobre un fuego cruzado
Lo dicen como quien platica su día en el trabajo, un día cualquiera
Más muertos, más nombres. Otro escalón a la estadística. Estamos rompiendo record.

Mi tío apaga la radio.

Era mi primo quien escuchaba norteñas, compraba un sixpack y manejaba de Juarez a Chihuahua, de 
Chihuahua a Delicias, de Delicias al rancho del jefe de otro jefe

"Ese muchacho andaba en malos pasos", dicen los vecinos idiotas.

Como si sus hijos no bebieran cerveza, no manejaran a 180, no se hubieran visto tentados por delincuentes

La carrera de abogado con honores no le serviría de nada

En un miserable rancho donde nada pasa y nada crece;
tener un arma larga, andar en “troka” y forrarse de dólares es el edén.

Terminaron los 8 kilómetros. Mi tío vuelve a hablar.

Me pregunta si tengo hambre, que en el rancho hay cortes y unas frías. 
Cachitos... mi primo muerto. 

Esos 8 kilómetros me siguen hasta el rancho donde lo vi por última vez. Vivo. Completo.

Durante dos años era un desaparecido:

Mi primo el desaparecido, carteles de nota roja en la tele
Mi tía arrastrando su llanto entre federales y judiciales
Mi prima la vidente decía que estaba vivo, que había huido, que era feliz pero avergonzado de ser un 
desaparecido

La policía incapacitada para hablar, deducir, sentir
Sólo repiten su veredicto “es un desaparecido”.

Las abuelas orando y llamando a mi tía para decirle que se habían hecho 3 rosarios y prendido 7 
veladoras para que apareciera el niño desaparecido.

“El desaparecido no es un niño, abuela”. 
“Si tiene 50 años menos que yo, lo es”, dijo la abuela.

Recuerdo tu cumpleaños pasado, aquel en que ya no estabas. Una de tus exnovias fue a buscarte con 
un ramo de girasoles y una caguama. Está desaparecido, le dijeron.
Y la esperanza de que estuviera desaparecido con aquella exnovia se esfumó en cuanto vimos los 
girasoles en la puerta.

Lo bueno es que ya no estás desaparecido.

Apareciste. En cachitos y a lo largo de 8 kilómetros.

Tus dientes primero, luego un fémur, las manos juntas y separadas del resto del cuerpo, quizá tu 
mandíbula fue la que tiraron al último. 
Todo tú, en cachitos, te encontraron.

Nadie quiere que su hijo pase de ser un desaparecido a un difunto, un asesinado, un descuartizado.

A mi tío lo llevaron con el jefe de otro jefe que le contó el destino de su hijo, 
que se lo buscó “por chingoncito”. 

Y así también le decía mi tío: “chingoncito como su apá”. 
Y así también le dijo el jefe antes de desaparecerlo de la familia y regar su carne a lo largo del 
desierto que bordea la carretera.

No sé más. No sabemos si le dijeron más. Nadie quiere saber más.

Mientras corto mi carne asada en el rancho pienso en los cachitos.


Nos quedamos sentados en la mesa comiendo como buitres. 
Como palomas comiendo alpiste. 



25.2.18

Reflejo


Hay un vidrio entre la noche y nosotros

el exterior posee una costura a la jaula

y el trino extiende la hechura

percusiones palpitan desde el encierro

cuando vuela al norte la noche


detrás del reflejo de otro tiempo.



.-:-.

22.11.17

Bienaventurados los hombres discretos (o el amor en los tiempos del Tinder)

Me gustan los hombres que dicen que son muy discretos

y sanos y limpios y limpian su cama y su casa 
y su mesa de noche que tiene muchos condones baratos 
para no tener que ir al Oxxo y parar de follar

Me gustan los hombres que dicen que son muy formales y feos y fuertes

me gusta que digan que son 

cuando en realidad no lo son

porque ellos no saben que son 

informales y son un Adonis y quizá muerden fuerte pero feos, no son.



Me gustan los hombres que son caballeros

te ceden la acera

y te ceden el paso

y te dan la palabra

y te dan tres orgasmos antes de eyacular



Me gusta que pidan disculpas por no haberse peinado,

no haberse rasurado

no haberse arreglado

no tener clase ni estudios

no tener cartera llena

no tener nada en el refri

no poder parar de beber



Me gusta que digan que son limpios, y no se hayan bañado

que digan que son sanos, y lo digan drogados

que digan que son fieles cuando gemimos, y no está su mujer



Me gustan los hombres que dicen y dicen y cogen y no dicen nada



Benditos los hombres que no preguntan mi nombre,

que no dicen su nombre,

que no se presentan,

que no piden mi Facebook,

que no conocen a mis padres,

que no preguntan sobre mi día,

que no les importa si estuve con uno o con ocho o con cien



Bienaventurados aquellos hombres que son muy discretos y sanos y limpios;


benditos sean esos hombres porque de ellos es el reino de la promiscuidad y silencio.




8.10.17

El búfalo y la serpiente


El búfalo simplemente seguirá bufando en la buhardilla

Hasta que la serpiente decida salirse de la alcoba



Sacar los cascabeles de la almohada

Es tan complejo como esconder al búfalo de la serpiente



Si enreda relaciones, cornea en las aristas

El insostenible amor bifurcado por opuestos



Desciende por el fuego hasta la tundra

El búfalo se ha recostado entre la espera



La gloria escamada se descarna

Y la bestia pierde su piel espigada en la vértebra del otro



Yace el fuego en el pasillo encendido por el reptar de la sombra

La fricción de la luna, y la penumbra, y los amantes



Un collar de azabache pende en el cuello del búfalo

Que aplasta la insignia de algún santo que ha cesado de ser milagroso



Ya no hará el amor pensando en la serpiente;


Va a devorar a la serpiente como a una golosina.


.-.

26.9.17

La exhumación de los mártires o el sismo del 17



El Mictlán de los mártires ocupaba un lugar en el exilio

bajo el escombro del recuerdo palpita el llanto,

tantas memorias en necrosis son desenterradas por las fauces de Frida

y la crisis incurable ha encontrado la pócima y remedio.



Se desfasan los días, el calendario se deshoja tras el otoño

el día de mañana del “Dios mediante” no llegó en su dulce bálsamo anunciado.



Caminamos como civilización cegada por tanta luz

sobre el viejo río seco de Churubusco.

Reconquistamos nuestras ciudades tomadas

y caen los yugos del campanario y los templos

queda Tenochtitlán al descubierto;

el resplandor antiguo nos perturbó por un instante y después

nos sacó del letargo de las deidades mediáticas.



Las batallas en el desierto se inundaron de alevosía y acopio

mitologías de otros continentes peregrinaron para presenciar milagros

Don Goyo recibiendo el eclipse con un diamante entre sus labios

y la bella Iztac abriendo sus piernas para dar a luz a la muerte.



Se escuchan sus voces en el pecho trigarante

hay un silencio en el cielo que recoge el canto de sus hijos

Mictlantecuhtli alza el puño y quiebra las clases

se desmorona el techo sobre los niños

que vieron nevar por última vez sobre sus pupitres.



Las alimañas tejen redes confundiendo al tuerto

y el cobre le brota al despiadado

y el azabache protege al guerrero

y el jade cubre las tumbas de gloria.



El eco del pasado regresa con furia a sus 32 años

los ángeles ya no caen sobre sus rostros en Reforma

aprendieron a ignorar al opresor y a volar del brazo amigo

a confiar en la raza de bronce; su sangre.



Renacemos desde la incredulidad de un país desahuciado

mirándonos en los ojos de falsos rivales naturales

inLakesh regresa al cotidiano como religión;

el abatimiento de nuestros mártires no ha sido en vano.



Héroes del Mictlán, ya no están en el exilio:


han sido exhumados por la justicia del tiempo.


     .:.      .:.      .:.

9.8.17

Soul Mate (se dicen, se piensan)




Primero me tomaré esta botella y después te la romperé en la cabeza
pensó sin decirlo, sentada en la penumbra de la habitación.

Bebe, mi reina, y corona a este rey que te espera ebria
dijo sin pensarlo, sentado sobre el filo de la cama.


Me estoy bebiendo las ansias
pensó ella bebiendo.

Estoy ansioso de tenerte
dijo él ansiando.


Tanta amargura deslizada por la garganta debería contrarrestar la rabia
sentía ella tirando espuma por los ojos.

Tu dulzura enjuaga lo amargo del devenir de mis días
saboreaba él prendiendo su penúltimo cigarro.


Esto debe explotar, antes de que me explote por dentro
se dijo a ella misma mientras se apretaba seductora el pecho desnudo.

Explotaré pronto, explotaré en ti, explotaré afuera de ser necesario
seductor decía mientras se apretaba el miembro escondido tras la bragueta.


Ya me falta poco por ingerir, ya falta poco para que esto sea un arma
presentía ella dando fondo al licor de la botella.

Ya falta poco para cogerte, para que mi miembro sea un arma
presentía el dando la penúltima bocanada al cigarro.


Le queda poco a esta botella, no me importa, la quebraré igual contra el muro
ella pensó.

Le queda poco a esa botella, no me importa, te cogeré igual contra el muro
él dijo.


No te acerques, putito, que no he agarrado valor para romperte el hocico
¿lo dijo o lo pensó? Ella no recuerda.

Ven y acércate, putita, que la ebriedad no me deja pararme de la cama
¿lo pensó o lo dijo? Él no recuerda.



SILENCIO ETERNO


INTERCAMBIO DE MIRADAS


MÁS SILENCIO

 ¡ CRASH !



Nunca me dejas romperte el hocico a gusto, siempre te lo rompes tú solo
murmuró enfadada dejando la botella casi vacía sobre la mesa.

Siempre dejas que me rompa el hocico, nunca me detienes y parece que te da gusto
murmuró adolorido por la caída dejando correr la sangre sobre la alfombra.


Ven, pendejo, levántate
ella dijo tendiéndole la mano al ebrio.

Ya, pendeja, no te burles
él dijo tomando la mano de la ebria.


Tienes sangre en la cara
limpió su rostro con la sábana.

Límpiamela con los labios
frotó su rostro contra su cuello.


Me das tanto asco
rio ella por las cosquillas de su lengua ensangrentada.

Me das todo lo que necesito
rugió él despojando la ropa ensangrentada.


No quiero…
Te quiero.
No te quiero…
Tú me amas.


INTERCAMBIO DE MIRADAS

GEMIDOS


SILENCIO CÓMODO

GEMIDOS


MÁS SILENCIO

¡CHIC, CHIC!


Prendieron el último cigarro y se enjuagaron la amargura con lo que restó de la botella.

Ninguno dijo ni pensó ni una palabra más y así dejaron que les amaneciera

otra vez


estando juntos.




29.6.17

E S P A C I O S

I
No estoy vacía:
Cargo con un ramo de aromas
Sostenido por telarañas de incienso

A la naturaleza aérea
Le enredo una estola de suspiros
Inhalo el rostro del espacio
Cunden las gardenias
Ha nacido una Tierra invisible
Me colmo el cuerpo de polen
Brota su manto en la garganta

Porque respiro no estoy vacía
Tengo un jardín en los pulmones.


II
Esta es una belleza que no pretende ser de mármol
Es más una mariposa que nunca fue oruga
Que al paso rasga su sombra contra las piedras
Para extirparse el túnel
Despintarse
Sacar la oruga de la entraña
La tristeza atrapada en sus alas
Una belleza que desea arrastrarse
Pero inasible
A la sombra del lodo
Sigue volando
en condición de gusano
que pendula entre nubes
en busca del capullo primigenio.


III
No digas que el cielo se ha desmejorado
Sólo porque es otoño
No creas que la gente es cruel y sombría
Sólo por las cabezas que cuelgan del puente
No todo está perdido
Estás aquí más presente que muerto
No pienses que te olvidé;
Sólo intento que no duela
No comas ansias
Come de mí
Que estoy como kiwi verde
Tan ácida
Que te fundiría la somnolencia
De un bocado sólido.


IV
Qué hace el vino
Que cuando lo bebo te borras
Que al derramarlo, apareces
Ofuscado y difuso
Qué te hace el vino
Que yo no te haya hecho
Para volverte una bestia escarlata
Para desbocarte como río de sangre y lava
Yo también te he enrojecido los labios
Te doy más vértigo que la razón
Pero a mí no me tomas con furia
No me tomas por el cuello
Hasta vaciarme
Qué te hace el vino que a mí no
Me hace lo que tú
Pues me apetece más tu cuerpo
Que la copa llena y púrpura
Qué te hace para que tú
Lo prefieras
A él
O al ron
Al vodka
 Al opio
Qué te hacen todos ellos
Qué te hacen
Que yo no

Siento

Nada.



V
Tiembla
Otra hoja
En la ventana:
Ha fallecido en el aire.
La ventisca toma por los hombros al naranjo
Lo sacude preguntando
¿Qué soy?
¿Puedes sentir mis manos?
Pero el naranjo
Que nunca ha mirado al viento, lo abraza
Se erotizan, se fusionan
Son los amorosos
Invisibles
Los aromas que guardo en este ramo
En este espacio que sostengo
Con esencia a flor de azahar.
VI
Más incierto que mi sombra en la noche
Más obscuro que un párpado
Más inmune
Más feroz
+
Todo esto que no soy
Es
igual
a mi afán
De borrarte
Que es un afán
Mucho más obsoleto
Que el de echarte de menos.



VII
Hay que cargarse completo a uno mismo
Tejerse la sombra propia a la bastilla
Avanzar y no mirarla crecer
Sólo arrastrarla como a una muñeca de trapo
Que se mojen sus ojos
Contra los charcos tibios
Que disuelva el sendero
Reinventando universos con el lodo
Arrancarse los ataúdes que habitan en las costras
Sacudirse al muerto
Avanzar y crear
Reinventar y simplemente largarse
Tras los escurridizos pasos
De la incertidumbre
De este espacio

En el azar.

Mis demonios se llaman barco

Le llamas a la mediocridad, casa, y a la cobardía, sofá

Que tu empleo es tu bandera y tu ego un disfraz

Sé que estás triste y que usas un chaleco con muchas bolsitas

Para guardar todo aquello que no alcanzas a procesar

Es demasiado para ti el amor

Es demasiado la felicidad sin un dios

Es demasiado un libro que no te cura

Es demasiado un cuerpo que te libera

Sé que prefieres huir a lanzarte

Que te inspira más la duda a la experiencia

Que conociste a Circe por accidente

Y le escribes poemas diciéndole a Penélope que son para ella

No eres Ulises y no aceptas la mar ni a las sirenas

Pero sí un vaso con agua al que nombras hogar

En tu mediocridad, o sea en tu casa

Sé que sollozas bajo tu soledad a la que llamas regadera

Sollozas bajo el agua de tu lamento

Lamentas no saber escapar de tus prejuicios

Pero no todos nacimos para gimotear sobre un sofá

No todos nos recostamos en la cobardía a ver la tele

Te escondes tras de un lente para no ser visto

Y si te ven, sientes el disparo por la espalda

Es una traición que tus ojos sean aprehendidos por otros ojos

Es un horror que tu lente me haya sacado de cuadro

No te apures, marinero de agua tibia, yo soy capitán

Mis demonios se llaman barco surcan acertijos sobre mar abierto

Navegué una sola vez por tu pecho al que llamas escondite

Recuerdo la turbulencia y la calma como si fueran cualquier día y noche

Temes quedarte en el barco, temes recordar cómo se nada

Prefieres remojar tu timidez bajo la soledad de tu regadera

Hacerte chiquito y sentarte a fumar sobre tu cobardía

Te engrandeces con el zoom de un lente que captura la belleza ajena

Pequeño, mediocre, discúlpame

Toma un vaso con agua para que naufragues en la costa del vidrio


Te bajaré de mi barco y te regresaré a tu hogar.